
The Only One
Óleo sobre lienzo
100 x 81 cm
Esta habitación, cerrada
Desde antes del tiempo. Los muebles, el sueño
Se hablan en voz baja. La luz
Tiende su mano a través de los vidrios. De un azul apagado Es el vaso que se despierta sobre la mesa.
Pintor, tú eres el único, teniendo el recuerdo,
Que puede entrar hoy aquí.
Tú sabes quién extendió, el la eternidad,
El desorden de las sábanas, recubriéndolas
De telas cuyas imágenes se marchitan.
Entra,
Te respira el silencio que eres,
Entra con ese rojo vinoso, ese amarillo ocre,
Ese azul de otros años,
Haz que tomen la mano de la luz,
¡Qué la guíen! Le muestran las pocas flores
En el oro de las hojas secas.
En su dedo, como su memoria, este anillo.
Permanecerás aquí, hasta el atardecer. Es más
Pintar que dar vida; es dar el ser,
Aunque impalpable, casi invisible
Esta mano que en la sombra toma la tuya.
Ives Bonnefoy, La habitación, el jardín