
Porto
Óleo sobre lienzo
162 x 97 cm
Haz una llave, aunque sea pequeña,
entra en la casa.
Consciente en la dulzura, ten piedad
de la materia de los sueños y de las aves.
Invoca el fuego, la claridad, la música
de los flancos.
No digas piedra, di ventana.
No seas como la sombra.
Di hombre, di niño, di estrella.
Repite las sílabas
donde la luz es feliz y se demora.
Vuelve a decir: hombre, mujer, niño.
Donde la belleza es más nueva.
Eugénio de Andrade, Blanco en lo blanco